Cuerpo de Cristo, sálvame.
Sangre de Cristo, embriágame.
Agua del costado de Cristo, lávame.
Pasión de Cristo, confórtame.
¡Oh buen Jesús¡, óyeme.
Dentro de tus llagas, escóndeme.
No permitas que me separe de Tí.
Del maligno enemigo, defiéndeme.
En la hora de mi muerte, llámame.
Y mándame ir a Tí, para que con tus santos te alabe, por los siglos de los siglos
AMÉN.
(Este Cristo se encuentra en la Basílica de Nuestra Señora del Pilar, en la Capilla de San Juan Bautista)