Después de pensármelo mucho, he decido hacer un alto en la vida de Juan Pablo I, para comentar esta lamentable noticia que saltaba a los medios de comunicación (muy pocos, eso sí), la semana pasada.
El lunes pasado, día 11, el personal de limpieza del Arzobispado, al acceder al despacho del Cardenal, halló la ventana rota y un casquillo de bala, que según afirmó después la policia hondureña, pertenece a una 38.
Parece ser que el disparo fue efectuádo durante ese fín de semana, pero el Cardenal en esos momentos se encontraba de viaje.
Ni que decir tiene que el Cardenal, además de ser el máximo responsable de Iglesia Hondureña, es también el Presidente de Caritas Internacional, así como uno de los mejor situados en la lista de "papables".
También son archi conocidas sus llamadas públicas de atención, a ciertos sectores y a ciertos personajes.....no sólo de su país, si no de toda iberoamérica......
Lamentable noticia......muchas veces me pregunto ¿quienes son los perseguidores y quienes los perseguidos?.....
